Achacar este texto al autor, yo en este caso, es sólo una manera más de
interpretarlo aunque en todo caso se trata de una simplificación. Por
supuesto, soy la condición necesaria de su existencia, como también lo
es que exista oxígeno en este despacho, que llegue la luz, entre otras.
Independientemente del grado de implicación de cada elemento, este
primer post abre unas puertas a la comunicación pero a la vez cierra
otras. Al tratar de marcar una diferencia en mi
teclado para ser condición necesaria selectiva de la comunicación me acoplo a un sistema
autopoiético que trascurre ajeno a mi voluntad. Se trata del vasto
universo comunicativo que define a la sociedad. Por supuesto, con este
texto voy a irritar de alguna manera la comunicación y ésta a la vez a
algunos sistemas psíquicos que toman asiento delante de un
ordenador. Pero en ningún caso estoy en condiciones de asegurar, qué
posibilidades de comunicación se abren con este nuevo post, y más
importante aún, qué comunicación es excluida.
Les agradezco que acoplen su sistema psíquico a la comunicación aquí expuesta,
F.
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